lunes, 8 de abril de 2013

La marcha del 9 de abril


El Presidente de Colombia elegido con la más alta votación que se haya registrado en la historia del país, programo una marcha en favor del mal llamado proceso de paz. Esta marcha ha tenido amplia difusión y respaldo, desde ciertos puntos de vista cualquier persona desprevenida podría entusiasmarse con la idea de la paz, asistir a la marcha y caminar junto con mas colombianos por un país sin muertes a causa de los atentados, hostilidades y demás injusticias que han cometido los grupos al margen de la ley con los colombianos.

Tomándome un café con unos amigos me contaron que a ciertos funcionarios públicos les dieron la orden de asistir en el Monumento a los Caídos a las 6 de la mañana para formarse y salir a marchar, lo que reforzó los rumores que había oído durante el día, el gobierno estaba obligando a salir a marchar a los empleados públicos, resultaría difícil de creer que el más noble de los propósitos, marchar por la paz, resultara de una orden del empleador a los empleados, ¿porque el empleado no marcharía por convicción? ¿Porque darle una orden? Una persona, dos o cien con la orden de apoyar una marcha con la que no está de acuerdo, deslegitimaría el propósito de la marcha, ¿porque el gobierno con la mas alta votación deslegitima sus propias acciones?

Nueve millones de personas acompañaron a Juan Manuel Santos en las últimas elecciones, es la persona con mas respaldo popular demostrado que ha habido en el país, se podría pensar que el solo hecho de que la gente lo viera caminar por las calles sería motivo de alegría y de respaldo al Presidente, y sin necesidad de órdenes a los empleados del gobierno, sin necesidad de pauta en los medios de comunicación, las calles se llenarían de gente respaldándolo, pero la realidad es otra, los que van a salir a marchar, son sus opositores en campaña, la gente que lo apodo y lo sigue llamando “chuky”, la gente que no solo voto en contra de él, sino que de la misma manera en que disparan sus armas en contra de colombianos inocentes votaron también en contra de ellos.

Las personas que marchan el nueve de abril de 2013, no son las personas que eligieron al Presidente, muchos son obligados, otros pagos, otros incautos que se dejan contagiar con el noble propósito de la paz, todas estas personas servirán para darle legitimidad a un proceso de paz que hasta ahora no la ha tenido, un proceso de paz y una apuesta de gobierno que surgió traicionando el más alto respaldo popular que ha tenido Colombia.